¿Puedo reclamar al seguro o al banco en base a la Ley 57/68, a pesar de que la Cooperativa esté en concurso?

En los últimos años, la crisis inmobiliaria ha arrastrado a innumerables cooperativas de viviendas a la insolvencia, lo que ha llevado a que miles de personas que esperaban poder acceder a la ansiada vivienda, y que habían desembolsado, para ello importantes cantidades a cuenta, perdieran todas las esperanzas e ilusiones. Ante la situación de concurso de la Cooperativa, que imposibilita que se entreguen las viviendas comprometidas, el comprador ha de tener presente cuáles son los mecanismos legales con los que cuenta para lograr recuperar las cantidades entregadas a la Cooperativa. La Ley 57/68, vigente hasta el 31 de diciembre de 2015, obligaba a las promotoras de viviendas, incluyendo a las cooperativas, a contar con un seguro o aval concertado con entidad aseguradora (en caso de seguro) o entidad de crédito (en caso de aval) que garantizase las entregas a cuenta de los compradores, para el caso en que la construcción de las viviendas no se inicie o se termine en el plazo estipulado. Por tanto, el cooperativista tiene derecho a reclamar al seguro o aval, desde el momento en que se produce el siniestro, esto es, cuando la cooperativa incumple el plazo para el inicio o terminación de las obras. Ese incumplimiento se evidencia de manera patente cuando la Cooperativa se encuentra en concurso de acreedores y en liquidación, pues en tal caso la propia situación de insolvencia que lo causa suele llevar consigo, en la gran mayoría de ocasiones, la inviabilidad de continuar el proyecto promotor y de devolver a los cooperativistas sus aportaciones y, en los casos en que el proyecto promotor es viable, suele implicar un retraso...

Joaquín, un caso real al que hemos ayuda a recuperar su dinero perdido por la compra de una vivienda sobre plano

Joaquín esperaba poder cumplir su sueño: tener un hogar donde poder echar raíces, un lugar donde vivir feliz y tranquilo con su familia. Hace 10 años, decidió comprar una vivienda sobre plano a la promotora Govalsa en la localidad de Torrijos, Toledo. Como miles de personas eligió esta opción porque era la manera más asequible de poder adquirir una vivienda. No obstante, la promotora no terminaba de construir las casas dejando a Joaquín en una complicada situación, ya que, como él mismo afirma “no solo veía que el sueño de tener un hogar no se cumpliría, sino que también daba por perdidos los ahorros de toda una vida”. En ese momento, el protagonista de nuestra historia sintió que nadie podría ayudarle, que estaba solo y que había perdido todo lo que tenía. Sin embargo, 10 años después, dio con El Defensor de tu Vivienda y confió su asunto a nuestros abogados para que le ayudasen a recuperar todo el dinero que había aportado. En base a la Ley 57/68, se reclamaron al BBVA las cantidades que pagó a cuenta del precio de una vivienda, dado que la entidad bancaria había incumplido con la labor de vigilancia que le exigía dicha norma. Ahora Joaquín ha recuperado todo el dinero invertido: “Después de que has perdido los ahorros de toda una vida en la compra de una casa que nunca recibes y recuperas tu dinero después de tantos años, sientes una felicidad plena”, sentencia Joaquín. Como él hay ciento de miles de personas que confiaron su dinero a una promotora o cooperativa y lo perdieron todo por la compra de una...

5 cuestiones sobre el aval bancario en la compra de una vivienda sobre plano

Cuando se compra una vivienda sobre plano, el promotor suele cobrar las cantidades a cuenta del precio de la vivienda de manera anticipada. Por tanto, para proteger al comprador el promotor estaba obligado, en base a la Ley 57/68 derogada el 31 de diciembre de 2015, a contratar un aval o seguro para cubrir las aportaciones a cuenta de los compradores en caso de que las viviendas no se entreguen en el plazo pactado. Pero, qué es necesario saber sobre los avales bancarios. Lo resolvemos en estas 5 cuestiones: 1.- ¿Es necesario un aval individual para reclamar en base al aval bancario? El Tribunal Supremo resolvió esta cuestión en la Sentencia de 23 de septiembre de 2015 favorablemente a los adquirentes de vivienda, reconociendo al comprador su derecho a reclamar al banco avalista aun careciendo de ese certificado individual de aval, pues según el Tribunal el comprador “no tiene por qué conocer que todavía debe recibir el aval individualizado y queda a merced de la mayor o menor diligencia del promotor solicitar los concretos certificados o avales individuales.” Esta doctrina ha sido confirmada, de manera reiterada, por el Tribunal Supremo, recientemente en su Sentencia de 21 de diciembre de 2016 confirma esta doctrina al afirmar que, con la suscripción del aval colectivo o línea de avales, la entidad avalista pasa a cubrir efectivamente el riesgo garantizado (la restitución de las entregas), y la ausencia de avales individuales no impide que la obligación de restituir quede cubierta a favor de los compradores al amparo de la línea de avales. Esta garantía cubre además todas las cantidades aportadas incluso aunque la propia línea...